Si tener una cita a las nueve de la mañana implica llegar a las seis para tener sitio en la fila, y también permanecer hasta la una; no es de extrañar que día a día en las Comisarías de Policía y Centros de expedición de documentación para extranjeros, se armen colas interminables.
Muchos inmigrantes acuden para obtener sus “papeles”, ya sea por primera vez, renovación, extravío o por robo. el panorama que se encuentra es el de la espera inagotable bajo el sol y en condiciones sanitarias desfavorables.
“No me extraña que todo vaya tan lento, hay poca información”, afirma una ciudadana de nacionalidad ecuatoriana, quien esperaba en la Comisaría de Policía ubicada en Aluche. La Avenida de los Poblados recibe día a día la visita de aquellos que esperan, la mayoría preparados con sus mochilas, sombrillas, agua, bocadillos y algún pequeño comerciante con una “neverita” para vender helados.
La garantía que tenemos los inmigrantes son nuestros papeles, y si ya es difícil conseguirlos, resulta peor renovarlos, el tiempo de cada uno es vano si se tiene que perder tantas horas en estos lugares.
Karla Rojas Armijos